|
¿Cuál es la “Herencia Hispana” que traemos? Por el Equipo de Redacción Del 15 de Septiembre al 15 de Octubre, se celebra en Estados Unidos el Mes de la Herencia Hispana. Durante estos días, numerosos programas especiales, actos, exhibiciones y sitios en Internet reconocen la rica e histórica presencia de nuestra cultura. Los medios, resaltan nuestra influencia política, social y económica, sin embargo, olvidan mencionar quizá lo más valioso que podemos traer a estas tierras: nuestra fe, religiosidad popular, amor a la familia, a las amistades a la vida y nuestra cultura rica en tradiciones. Un poco de historia Catorce años más tarde, en
1988, el Presidente Ronald Reagan, expandió las celebraciones a un mes,
proclamándose así el “Mes de la Herencia Hispana” del 15 de septiembre al 15
de octubre. El período de tiempo fue seleccionado para coincidir con las
celebraciones de México, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y
Nicaragua. Por otro lado, el Documento de los Obispos latinoamericanos reunidos en Puebla nos dice que “en la primera época del siglo XVI al XVIII, se echan las bases de la cultura latinoamericana y de su real sustrato católico. Su evangelización fue suficientemente profunda para que la fe pasara a ser constitutiva de su ser y de su identidad, otorgándole la unidad espiritual que subsiste pese a la ulterior división en diversas naciones, y a verse afectada por desgarramientos en el nivel económico, político y social…Esa identidad se simboliza muy luminosamente en el rostro mestizo de María de Guadalupe que se yergue al inicio de la Evangelización”. Recordemos que los primeros evangelizadores llegaron a tierras norteamericanas en lo que ahora son los estados de Florida, Arizona y California en el siglo XVI. Así se plantan las primeras semillas de fe al sur de los Estados Unidos. Otra de nuestras
riquezas: la Religiosidad Popular Y es así como nuestras
tradiciones han ido tomando forma. Por ejemplo el hecho de salir a las
calles en procesión para demostrar nuestro amor por la Santísima Virgen
María, en sus diferentes advocaciones y de modo particular por Nuestra
Señora de Guadalupe. También están la devoción al Santo Niño ó Niño de
Atocha, y la popular procesión al Señor de los Milagros que se celebra en
Octubre. En Adviento está la hermosa tradición de Las Posadas seguida de la
Navidad y luego la Bajada de Reyes. Y en Semana Santa en muchos países se
sale a las calles para escenificar los misterios de la Pasión del Señor
Jesús a través de las estaciones de la Cruz. La familia para los hispanos es verdaderamente la célula básica de la sociedad. En donde el “papá” es quien se encarga por velar de lo material y al que uno obedece. Y la “madre” es aquella mujer fuerte que con fe y dedicación se dedica por entero al cuidado de los hijos. Los momentos familiares son momentos invalorables en el corazón hispano. Hay un hondo sentido de pertenencia. La familia se extiende no sólo a padres y hermanos, sino a abuelos, tíos y tías, primos y hasta muchas veces los amigos de la infancia constituyen parte de la gran familia. Y es que la fe católica ha
nutrido de valores la cultura hispana a lo largo de los siglos. El valor del
sentido de familia se debe seguir cultivando porque no se puede negar que
debido al proceso de secularización, estos valores se han ido perdiendo e
incluso tergiversando.
|